jueves, 18 de marzo de 2021

El personaje: Sebastiano Rossi.


- Uno de los más grandes guardametas que ha dado Italia, perjudicado por la presencia de homónimos como Walter Zenga, Luca Marchegiani, Angelo Peruzzi, Gianluca Pagliuca o Gianluigi Buffon. El último aún sigue en activo.
Por estos otros arqueros jamás pudo representar a la selección italiana, ni siquiera para los partidos amistosos. No obstante, fue uno de los mejores guardianes que tuvo el AC Milan, que también pasó por Perugia, Empoli o Cesena.

Sebastiano Rossi nació el 20 de julio de 1964 en Cesena, en la comuna de Emilia-Romagna (Italia). Hace ya casi veinte años que este legendario guardameta colgó los guantes, y aún somos muchos los que le recordamos.

Le llamaban "El Ascensor Humano", supongo que por aquellos interminables saltos que daba para adelantarse a los delanteros en los balones aéreos. Tenía un carácter difícil, quizás demasiada soberbia. Es por ello que Rossi contaba con muchos enemigos dentro y fuera del campo, pero también supo enamorar a los más apasionados por el balompié.

Tenía quince años cuando en 1979 ingresó en la Associazione Calcio Cesena, el equipo más importante de su ciudad. Allí necesitaría tres años para darse a conocer como profesional, aunque parte de su largo compromiso lo pasó en varios equipos como cedido.

Rossi jugaría para Forlì, Empoli y Rondinella. Tras cuatro años destacando para el equipo de su lugar, aquel repeinado guardameta, que sería víctima de la alopecia en poco tiempo, se uniría al AC Milan en los años noventa.
A la entidad de San Siro llegaría en el momento más oportuno. Arrigo Sacchi contaría con Sebastiano para completar una poderosa plantilla en la que estaban los Marco Van Basten, Ruud Gullit, Franco Baresi, Roberto Donadoni, Paolo Maldini, Frank Rijkaard y Daniele Massaro, entre otros.

Al principio tendría que competir por el puesto con Andrea Pazzagli, pero ya con la llegada de Fabio Capello se convertiría en el dueño de aquel viejo marco de San Siro, donde empezaría a ser un ídolo. 

Y para Rossi empezaría el espectáculo. Durante tres años -de forma consecutiva- alzaría el "Scudetto" como "rossonero", celebrando además su primer y única Liga de Campeones en 1994, cuando el Milan era la envidia de toda Europa. 
Aún conquistaría otros dos títulos ligueros y una Supercopa europea, pero ya con Zaccheroni, Christian Abbiati le haría chupar banquillo, algo a lo que tendría que acostumbrarse en los siguientes años.

Durante más de una década formó parte de aquel maravilloso equipo milanés, el que dejó en 2002 tras vivir los mejores años de su carrera, una trayectoria deportiva que se cerraría con unos números de 319 partidos en la Serie A, más lo que había disfrutado en los niveles más bajos.

Sebastiano Rossi superaría la racha de imbatibilidad del mítico Dino Zoff, por 26 minutos.


- Atrás quedarían inolvidables momentos, además de un récord que le arrebataría al gran Dino Zoff, que era el de portero mayor tiempo imbatido en la Serie A, superado con sus 929 minutos. Muchos años después, sería Gianluigi Buffon quien rebasaría su marca al permanecer imbatible durante 45 minutos más.

En el Perugia concluiría su carrera en 2003. Sebastiano Rossi se retiraría sin haber debutado como internacional por Italia, y todo por culpa de otros grandes guardametas que eclipsaron su presencia.

miércoles, 17 de marzo de 2021

De moda: Futbolistas famosos por sus complementos.


 
- Hay jugadores que siempre serán recordados por su apariencia: llamativos peinados, sombreros o forma de usar su equipamiento deportivo. De muchas estas modas ya hemos hablado anteriormente, pero ahora es el turno de deportistas que usaron complementos especiales por pura necesidad.

Muchos han ido utilizando accesorios por mera protección. Conocidos son los casos de los guardametas Petr Cech y el mejicano Alejandro Palacios. Ambos se vieron obligados a usar un casco tras sufrir un golpe craneal durante un partido.
Pero el caso más extraño de protección lo encontramos por las Islas Feroe, y es que el cancerbero Jens Martin Knudsen se acostumbró a utilizar un sombrero de lana, y también por protección. 

Otros porteros, como el colombiano Migue Calero, han optado por la visera, aunque eso es algo ya más común en los guardametas. Mientras, el turco Rüstü Reçber se pintaba las mejillas de negro para resguardarse del sol.

Para cubrirse pómulos o nariz están las famosas máscaras que han utilizado algunos desafortunados jugadores que han sido dañados anteriormente. Me viene a la cabeza Andrés Túñez, ex-jugador del Celta de Vigo que recibió tal golpazo en la nariz que tendría que jugar un tiempo con el rostro tapado por una máscara. En Tailandia llegarían a referirse a él como "El Enmascarado". Evidentemente, el defensa venezolano ha sido uno de los muchos casos de enmascarados.

Algunos problemas de visión pueden causar que ciertos futbolistas precisen competir con anteojos. El holandés Edgar Davids tuvo que lucir siempre unas modernas gafas a causa de la glaucoma que padecía.

Lo de lucir bandanas o vendajes en la frente era algo muy típico en los albores del balompié, algo que se extendió hasta los años cincuenta. El objetivo no era otro que acolchar la cabeza para golpear el balón, pues los ejemplares de aquellos años eran bastante duros.
Ya en los años setenta, hubo un futbolista que nos acostumbró a verle con una cinta en la cabeza a partir de los años setenta. El brasileño Sócrates utilizaba este complemento para secarse el sudor e incluso para guardar mensajes reivindicativos. 

Miguel Porlán "Chendo" solía jugar con una rodillera en su pierna derecha. Aparte de usarla por problemas físicos, el ex-futbolista murciano reconocería que no dejaría de usar rodilla en recuerdo de su difunto hijo, que desgraciadamente había perecido en un accidente de tráfico.

Al igual que Chendo, el atlético Eugenio Leal jugaría con una protección de forma innecesaria. En un partido habría sufrido una fractura de su brazo derecho, por lo que se vería obligado a jugar con una muy visible escayola que no se quitaría por mantener una racha de victorias con el conjunto madrileño. En este caso, la protección era símplemente por superstición, pues el medio toledano luciría aquel yeso hasta que su equipo perdió la victoriosa racha.

Chendo siempre jugaba con una rodillera en su pierna derecha.


- Por cuestión de prevenir la mala suerte ya se conoció el caso del arquero ghanés Robert Mensah, cuyo abuelo le había regalado un gorro de cuadros por tener (según los brujos) poderes mágicos. A partir de entonces, Mensah nunca se olvidaría de su sombrero.

Como podéis ver, muchos son casos de pura necesidad o protección, aunque algunos acaben sirviendo como amuleto. Solo por ello, muchos de los futbolistas que hemos conocido se han hecho famosos, pues nadie sabría asociar a Davids sin sus gafas, Cech sin su casco, Chendo sin la rodillera o Sócrates sin la cinta. Todos esconden historias y esa imagen con la que nunca les olvidará el mundo del balompié.

martes, 16 de marzo de 2021

¿Te acuerdas de los comentarios gafes de Míchel?


- Comenzó como una apreciación personal, siguió entre risas con colegas y acabó siendo la comidilla de foros, páginas e incluso en la propia televisión. José Miguel González Martín del Campo, al que más bien conocemos como "Míchel", tanto en su pasado como jugador y en su actual faceta de entrenador, fue también un asiduo comentarista de la TVE.

Todo empieza a partir de mediados de los noventa, con su retirada futbolística y esporádicas apariciones televisivas para comentar partidos, algo que han hecho otros como José María Bakero, Santiago Cañizares o Julio Salinas, entre otros.

- Al parecer, el madrileño le cogería el gustillo a eso de aparecer ante la pantalla para seguir cerca de su deporte favorito, codeándose con otros profesionales del periodismo como José Ángel de la Casa, Michael Robinson o Carlos Martínez.
Al principio aparecería comentando partidos junto a otros deportistas jubilados, pero fue a partir de finales de los noventa cuando nos acostumbramos a verle más a menudo en las citas de TVE, especialmente en encuentros de competiciones europeas.
Hasta 2005 tuvimos tiempo de "disfrutar" de sus aportaciones, y utilizo las comillas porque parece que a muchos no les entusiasmaba su forma de vivir sus narraciones en antena. La verdad es que Míchel era demasiado soso.
Se le llegó a criticar de tal manera, que el propio José Ángel de la Casa se cansó de defender a su compañero ante los medios. No obstante, los bostezadores comentarios de Míchel se tornarían en diversión cuando en él se apreció una especia de superpoder jamás visto en las narraciones deportivas. ¡Míchel era gafe!.

Como ya he dicho, todo empezó por casualidad. Sería en una de las retransmisiones de la Copa de la UEFA en la que yo seguía los partidos de mi equipo, cuando es inevitable escuchar los razonamientos de los periodistas.
Con el paso de los partidos -especialmente de competiciones europeas-, me di cuenta de que el madrileño era capaz de alterar el orden de un partido. Es decir, con sus comentarios, Don Miguel cambiaba el rumbo de todo encuentro.

Me quedó marcado aquel día en el que el Celta se jugaba el pase a las semifinales ante el Olympique de Marsella. Durante todo el partido, el ex-jugador preveía cosas que nunca ocurrirían... o más bien al contrario. Solo él vería entrar una pelota de Vladimir Gudelj, la que todos vimos pasearse por la portería del equipo francés. Míchel vería un gol cantado. 

Evidentemente, el madrileño deseaba el gol del equipo vigués, pero su visión haría que ocurriese todo lo contrario, y el Celta sería eliminado de la competición europea. A partir de entonces, sería tentativo seguir sus pronósticos en directo.

Sobre todo me acuerdo de aquella espectacular final de Champions entre Bayern de Munich y Manchester United, un encuentro en el que el bueno de Míchel no se cansó de meter la pata en plan: "Tiene pinta de que esto se va a la prórroga"... y Ole Gunnar Solskjaer marca el tanto que daría la victoria de los "Reds Devils" en el último suspiro. 

Míchel (a la izquierda) y Julio Salinas de comentaristas, junto a José Ángel de la Casa.


- Parece que no fui el único que se fijó en el nuevo "talento" de Míchel, algo que enseguida quise comprobar junto a mis amigos en algunas de nuestras quedadas futboleras... y es que las risas estaban aseguradas. 

El caso es que así estuvo comentando durante años, incluso siendo narrador de lujo para el Mundial de Francia 98 y otros torneos internacionales. En todo partido televisado, el madrileño nos asombraba con esos poderes que desconocíamos sobre él. Sería un comentarista soso y con poca vida, pero al menos nos hizo pasar unas veladas de fútbol de lo más divertidas. 

lunes, 15 de marzo de 2021

El personaje: José Luis Medilibar.


- Casi veinte años de experiencia en la máxima categoría como entrenador, algo que no conseguiría como futbolista, y eso que en su día formó parte de las secciones menores del Athletic de Bilbao, al que llegó a entrenar.

Todos conocemos ya a José Luis Mendilibar Etxebarria, un tipo con carácter, serio, de pocas palabras. Es un hombre de gran experiencia en el fútbol nacional, puesto que hasta la fecha se ha hecho cargo de muchos clubes nacionales.
Donde más se ha prolongado su estancia es en Ipurua, con una Sociedad Deportiva Eibar que ya no sabe vivir sin él pese a que hoy en día no acompañan los resultados, por eso yo le llamo cariñosamente "Mendil-Eibar".

Mendilibar como miembro del Sestao.
- Nacido en la localidad vizcaína de Zaldibar, el 14 de marzo de 1961, ayer mismo cumplió los sesenta años de edad, y por ello mi intención era escribir este artículo con la mayor brevedad posible. Pese a que ya pasó su día de festividad, desde Fútbol Sin Tapujos y con cariño: "¡Zorionak Mendilibar!".
Como ya he dicho, sus inicios como futbolista fueron en la cantera de Lezama, llegando a jugar para el filial del Athletic, aunque sin oportunidad de representar al primer equipo. Por entonces eran los buenos años de un equipo campeón, aquel que dirigió Javier Clemente y en el que se hallaban los Santi Urkiaga, Andoni Zubizarreta, Andoni Goikoetxea, Dani Ruiz y Manu Sarabia, entre otros.
José Luis disfrutaría de aquellos efímeros éxitos como un rojiblanco más, aunque nunca llegaría a cumplir el sueño de jugar para el primer equipo, razón por la que acabaría yéndose al Logroñés, con el que al fin debutaría en la Segunda División española.

Donde nunca podría debutar el de Zaldibar es en la máxima categoría, pues los siguientes pasos le llevarían a jugar en el Sestao y Lemona. En el equipo de Las Llanas forjaría una gran amistad con Ernesto Valverde, quien sí llegaría a competir en Primera con el Athletic.

Mendilibar se acostumbraría a competir en la categoría de plata durante muchos años, hasta que el Sestao Sport se disolvería para dar paso al River. El centrocampista se iría entonces al Lemona, donde concluiría su carrera como futbolista.

Años después se reencontraría con su amigo Valverde en Primera, aunque ya como entrenador. Y es que Mendilibar se experimentaría en los banquillos a partir de aquellos años noventa, empezando por el modesto C.D. Arratia.
Seguiría después en la cantera de Lezama, y el que un día había aprendido sus primeras clases como futbolista, comenzaría a dar lecciones como entrenador, haciéndose cargo del Bilbao Athletic a finales de los noventa.

Pasó por los vestuarios del Basconia, Aurrera Vitoria y Lanzarote, hasta que llegaría al Eibar por vez primera, para así ir asomando la cabeza en la élite del fútbol español, algo que no tardaría en ocurrir.

Después de dirigir al equipo armero por la categoría de plata, José Luis sería llamado para dirigir al Athletic a lo largo del curso 2005\06. Debido a los malos resultados, Javier Clemente acabaría haciéndose cargo de la escuadra rojiblanca para evitar males mayores. El bueno de Mendilibar se haría cargo del Valladolid poco después. 

José Luis Mendilibar cumple su sexta campaña en Primera División con el Eibar.


- Con el equipo vallisoletano se plantaría en Primera, para saborear las dulces mieles del fútbol español durante muchos años, y eso que descendió a Segunda con el club de Zorrilla y Osasuna. Sin embargo, no volvería a ser carne de Segunda con el Levante, de donde regresaría a Ipurua en 2015.

Ahora todos saben reconocer ese binomio "Eibar-Mendilibar", pues el técnico vasco cumple su sexto año consecutivo en una Ipurua en la que está de vuelta. Una vez, Mendilibar y su equipo están amenazados por el descenso, pero seguro que su experiencia y sabiduría -además del fiel apoyo del aficionado armero- hacen que el equipo salga de esas posiciones para continuar en Primera.

sábado, 13 de marzo de 2021

Dee moda: Canciones para el fútbol.


- Hoy quiero unir dos de mis pasiones, que son el fútbol y la música. Ambas siempre van de la mano y, a lo largo de la historia de este deporte, han ido saliendo canciones que se han adaptado y adoptado al balompié.

No voy a referirme a himnos de clubes o selecciones, que eso da para otro artículo. Tampoco quiero tratar sobre himnos modernos que acaban sonando en la actualidad, como ha ocurrido con aquella canción que "El Arrebato" sacó para el Sevilla, la que cada vez tengo más claro que es un plagio al tema de Raúl, "Sueño su boca".

Vamos a ir más allá, con obras que, queriendo o sin querer, han formado parte del deporte rey. Un buen ejemplo es el "We are the champions" de Queen, esa canción tan internacional que ha puesto en pie estadios cada vez que un título se celebra.
Otra muy reconocible es la de "Seven nation army" de los The White Stripes, la cual nos recuerda a la conquista mundialista de Italia en Alemania 2006. Lo mismo ocurre con el "Waka-Waka" de Shakira, con el que España celebró el Mundial de Sudáfrica 2010.

Los videojuegos también inspiran muchos temas que acaban formando parte del fútbol, como es el ejemplo de Oasis, cuando para FIFA 98 nos presentó "Blur". De la saga FIFA han salido unas cuantas, ya lo sé.

No podemos olvidarnos de "Three Lions", un temazo que sirvió para apoyar a la selección inglesa durante muchos años y que al final fue adoptada por todas las aficiones. Y ya que hablamos de británicos, no deberíamos pasar de Pink Floyd y su "Fearless". Pese a que es un himno para todos, no debemos ignorar que "You’ll never walk alone" está más bien inspirada en el Liverpool, así que ésta no cuenta.

Luego las hay aún más comerciales que otra cosa. Ese es el caso de Ricky Martin y "La Copa del Amor", al igual que David Bisbal y su "Waving flag", que evidentemente estaba relacionada con la selección española y su notable participación en el Mundial sudafricano.

Otras recomendaciones futboleras son las de La Mosca Tse-Tse y su "Simplemente fútbol", Dr Krápula y "Gol de mi corazón", Gianna Nannini y Edoardo Bennato con "Un'estate Italiana" y otra vez los Beatles con "Hey Jude".
Una más de La Mosca Tse-Tse sería la de "Yo te quiero dar", muy sonada por los estadios. New Order con "World in motion", Weezer y "Represent", Ignacio Copani y "Símplemente fútbol" o Francesco De Gregori con "La leva calcistica della classe 68".

Y ahora os voy a sorprender... ¿A que casi nadie se acuerda del "Quiero estar contigo" de 1998?. Bueno, esto era un poco de coña, pues realmente era una chapucilla musical de los miembros de la selección española de cara al Mundial de Francia 98.

El "We are the Champions" es lo más sonado en todos los estadios del planeta.


- Luego están aquellas canciones que nos quieren recordar a un solo ídolo, como viene ocurriendo con el añorado Diego Armando Maradona. Éste inspiró a Manu Chao y Andrés Calamaro. Ambos artistas sacaron canciones para el astro argentino, la más sonada es la del segundo, pues ya os vendrá a la cabeza su "Maradona no es una persona cualquiera, es un hombre pegado a una pelota de cuero...".

Claro que hay más canciones sobre futbolistas, así como muchas sobre todos los equipos. Este artículo va solamente en honor del fútbol, con todas sus canciones, para todos los colores y todos los gustos.

viernes, 12 de marzo de 2021

¿Te acuerdas de La Quiniela?


 
- Entiendo que la pregunta del encabezado puede parecer algo retórica, pero es que hoy en día es difícil conocer gente que aún siga jugando a La Quiniela, y para muestra un botón, pues yo hace siglos que no la echo.

A día de hoy es típico recurrir a otra clase de juegos millonarios de azar y, en el campo deportivo, las máquinas de apuestas están restando bastante protagonismo a nuestra olvidada quiniela. Por poner un ejemplo actual, cualquier usuario puede acercarse a una sala de juegos o bar para hacer una especie de apuesta que se parezca a una quiniela. Basta con elegir 15 resultados en directo o de cercanas fechas, echar una moneda y esperar resultados.

Con La Quiniela la cosa iba de otra manera. Nos acercábamos a la casa de loterías más cercana, cogíamos una o más papeletas y las rellenábamos en casa para luego pagarla y obtener el papel impreso que daba validez a la apuesta.

Cada jornada era el mismo cantar. Tras echar la quiniela, aguardábamos los catorce resultados y el pleno al quince para hacer cuentas. Por desgracia, yo nunca tuve que esperar al último resultado... ni siquiera a los dos últimos.
Si es cierto que alguna vez que otra he visto dinero, pero lo máximo mil pesetas, así que estamos hablando del año de la prehistoria casi. Por entonces, nuestra querida quiniela nos hacía pasar ratos de ilusión e incertidumbre.

También la jugábamos con nuestra pandilla, con compañeros del instituto o del trabajo. Sumábamos un bote y la mayoría de veces nos sobraba pasta para hacer algún doble o triple. Para decidir los resultados había que votar entre todos.

Así, sin comerlo ni beberlo, esta variante de Loterías y Apuestas del Estado ya se acerca a los setenta años de existencia nada menos. Se cree que el primer boleto se echó allá por septiembre de 1946, y que éste constaba de siete resultados nada más. Hay mucha controversia en cuanto los inicios de La Quiniela, pero todo apunta que nació en los años cuarenta.

La gracia está en jugar con los resultados y esperar que nos toque algo. A veces no había mucho que rascar y ni siquiera nos acercábamos a los diez aciertos que nos premiasen con algo de dinero... una miseria, vamos.

Incluso, se ha llegado a saber que una persona llegó a reclamar por no tener ni un sólo acierto. Por lo visto, el individuo esperaba algún premio por hacer lo más difícil pero a la inversa. Parece que todo quedó en anécdota.
También hubo casos de muchos aciertos con premios ridículos, incluso algún "Pleno al 15" repetido por muchos ganadores que supondría una ganancia irrisoria. No quiero imaginarme a cada acertante haciendo números para pegarse la vidorra... Todo para nada.

Con nuestro bolígrafo tachábamos casillas en busca del mayor premio posible.

- La Quiniela sigue viva, ¡faltaría más!. Esta lotería deportiva no solo cuenta muchos años de vida, pues también ha sido protagonista de algunos largometrajes, como aquel que protagonizó el bueno de Alfredo Landa en "Jenaro, el de los 14".

Tan entrañable es nuestra vieja quiniela, que mucha gente sigue marcando "equis" por no perder la costumbre, o por el mero hecho de recordar viejos tiempos. Pues un servidor promete que uno de estos días se dirigirá al puesto de loterías más cercano para echar una quiniela. Si me toca algo, es probable que vuelva a engancharme como en mis mejores tiempos.

jueves, 11 de marzo de 2021

El personaje: Luis Rubiales.


- Es el actual mandamás de la Real Federación Española de Fútbol, quien viene de suplir a Ángel María Villar en este cargo. A rey muerto, rey puesto. Muchos pensaron que con el directivo vasco se acabaría la mafia dentro del fútbol español, pero yo sigo pensando que cierta lacra nunca morirá del todo.

Dentro de lo que cabe, reconozco que Luis Manuel Rubiales Béjar no lo está haciendo del todo mal, pero hay en muchas cosas que ha fallado, e incluso en otras le ha llegado a echar más cara que espalda. 
Antes de presidir la RFEF, este buen hombre llegó a tocar otros palos en el mundo del balompié, pero seguro que muchos le seguís recordando de su etapa como futbolista, que concluyó hace más de diez años.

Rubiales como jugador del Levante.
- Precisamente hay un hecho que le tengo que agradecer cuando competía a ras de césped, aunque realmente no le sirviera de mucho a mi equipo. Es evidente cuando la Liga Española la dirigía quien la dirigía.
Me estoy refiriendo al final de la Liga 2006\07, cuando una suma de resultados simultáneos hicieron que el Celta de Vigo bajase a Segunda de forma injusta. Rubiales jugaba entonces para el Levante, equipo que bajaría los brazos a posta ante un Athletic de Bilbao que se jugaba su plaza en Primera División. Resultado de 2-0 para los vascos y comenzó el baile.
El propio Rubiales, apoyado por algunos miembros del club levantinista, denunció públicamente una trama para apalabrar la victoria del Athletic, mediante unas grabaciones como prueba en las que se apreciaba el coloquio sobre el polémico amaño. 
Pese a la insistencia del bueno de Luis, la RFEF desoiría toda queja, no habría acción alguna y el Celta se vería en Segunda División. Aquellas fueron las primeras peleas en los despachos de un jugador que dejaría su carrera en 2009.

Además de Levante, este lateral izquierdo nacido en Las Palmas de Gran Canaria (España) el 23 de agosto de 1977, también jugó para clubes como el Xerez, Lleida, Alicante o Mallorca. También fue jugador en Escocia.

Poco después de retirarse, Luis comenzaría su particular andadura por los despachos como presidente de la AFE, después de haberse batido por el puesto con el empresario Gerardo González Movilla.
Tras ejercer en otros cargos como directivo, el ex-futbolista canario era conocido por actuar como máximo representante de la Mutualidad de deportistas profesionales, un cargo que dejaría para meses después ejercer como presidente de la RFEF.

Ángel Villar abandonaría la presidencia, y con gran frescura aparecería el pelado ex-futbolista canario, que el 17 de mayo de 2018 se haría cargo de la importante misión en vísperas de la celebración de la Copa del Mundo de Rusia 2018.

Y empezaron las modificaciones y algunas cagadas, como la que supuso el cese de Julen Lopetegui en su dirección de la selección española de fútbol antes de iniciarse el Mundial. De repente aparecería Fernando Hierro para hacerse cargo de España, según muchos, elegido casi a dedo por la organización de la RFEF.

De buenas a primeras, Luis Rubiales tendría que acostumbrarse a ser el foco de atención de todo los medios, superando con incertidumbre aquel cese internacional para dictar nuevos cambios en la competición española.
La Supercopa de España se celebraría por vez primera fuera de España, pues Sevilla y Barça se verían las caras en la final, que sería acogida por la ciudad africana de Tánger (Marruecos).

Luis Rubiales no para de encontrarse con marrones desde que cogió el cargo de presidente de la RFEF.


- Hubo cambios importantes en La Liga, como ese de alterar las jornadas sin seguir ese orden específico de toda la vida. Que el Betis jugase contra la Real Sociedad en la primera jornada, no aseguraría que fuera lo mismo en el primer partido de la vuelta.
Después la irrupción del VAR, que por mucha precisión que nos quieran mostrar, la Federación nos sigue enseñando que los grandes siguen siendo favorecidos ante tanto mecanismo tecnológico.

Pero algo hay que reconocer sobre Rubiales, y es que las está pasando canutas desde que llegó a la RFEF pues, por si fuera poco, a día de hoy sigue lidiando con las dificultades ocasionadas por la aparición de la pandemia mundial.

El personaje: Miguel Ángel Román.

- Este profesional en letras mayúsculas suele decir: "Hoy he venido aquí como presidente del club de fans de Iago Aspas" . Pues y...